miércoles, 3 de agosto de 2011

EXPECTATIVAS EN LA BALANZA:



Todos tenemos expectativas acerca de la vida. Y con nuestros hijos esto no es la excepción.  La pregunta es ¿Cómo son esas expectativas? ¿Demasiado altas, pobres, equilibradas, realistas?
Es importante que como familia, podamos apuntar a mantener expectativas favorables en cuanto a los miembros que la componen, en especial en cuanto a nuestros hijos. 

Si mantenemos expectativas favorables esto nos ayudará  a mantener también un equilibrio en nuestras relaciones. 
Los hijos no son los encargados de "hacernos felices" ni de lograr "lo que nosotros no pudimos", ni de "llenar vacíos", etc.  
Es importante como padres poder plantearnos algunas preguntas que nos ayudarán a enfocarnos y ver si las expectativas que ponemos en nuestros hijos son favorables y realistas, por ejemplo:
¿Cuáles son los intereses que las originan? ¿En quién estamos pensando realmente? ¿Nos estamos proyectando en ellas a nosotros mismos? ¿A qué responden?

Cuando nuestros hijos sienten  amor incondicional y hay expectativas equilibradas,  crecen confiados, seguros y son capaces de enfrentarse con mayor tranquilidad a las distintas demandas de la vida.
Cuado las expectativas son muy elevadas y ellos no logran alcanzar el “estándar” impuesto,  los chicos se frustran y limitan.
-Para los chicos siempre es importante saber qué se espera de ellos pero los padres somos responsables de enseñar el “qué” y el  “cómo”.
-Cuando los empujamos a logros para los que no están listos, ninguno los disfruta completamente y esto genera en los chicos falta de confianza en sí mismos.


Como papá o mamá, vos tenés la capacidad de determinar cómo son y serán  las

expectativas  acerca de tus hijos,  recordá que éstas siempre influyen  sean excesivas, bajas, o realistas.
Los hijos se amoldan a ellas de alguna manera.

Hoy es un buen día para comenzar a alentar expectativas positivas y realistas en tus hijos
y en tu entorno!

“Instruye al niño en el camino correcto,
         y aún en su vejez no lo abandonará”        
Proverbios  22.6     La Biblia


Equipo Tiempo de Familia
Mayra Djimondian





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