Para que podamos ayudar a que nuestros hijos desarrollen su potencial al máximo, la primer expectativa que tenemos que tener es que lograrán hacerlo.
Necesitamos creer en que cada hijo tiene un potencial, cada uno tiene algo más de lo que vemos hasta el momento, mi hijo, mi hija no es sólo que veo hoy, su personalidad, sus habilidades, sus reacciones de hoy no lo son todo, sus puntos fuertes se pueden potenciar y sus puntos débiles se pueden trabajar y mejorar.
Es importante que podamos tener presente que los chicos son suceptibles de cambios y mejoras, son más moldeables y permeables, más enseñables y dispuestos a aprender que los adultos. Por eso hoy es el tiempo para invertir en lo que queremos para mañana.
Para esto es importante tener presentes las cosas que parecen evidentes pero que en el vértigo que se vive hoy en esta sociedad ambigua, muchos padres parecen haber olvidado: ellos son los hijos, nosotros los padres, somos los adultos que necesitamos tomar conciencia de nuestro rol y actuar. Los padres somos los que avanzamos y damos el puntapié inicial para que las cosas sucedan, para alentar los cambios, para ser nosotros primero lo que pretendemos que ellos sean después. Todo esto suma y es fundamental para ayudarlos a desarrollar todo su potencial.
Equipo de Tiempo de Familia
Mayra Djimondian

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